Y con el verano la playa, piscina, vacaciones, ropas ligeras. Esos kilos de más que habían permanecido perfectamente disimulados durante el invierno, esas varices, flacidez en abdomen, piernas... se hacen ahora más patentes que nunca.
Y comienzan las prisas, vuelta al gimnasio, operación bikini, y las dietas “rápidas y milagrosas”. Tómeselo con tranquilidad. Si sólo le sobran unos “kilitos” tiene tiempo de sobra para quitárselos en los meses que tiene por delante, sencillamente teniendo un poco de disciplina en la dieta y en el ejercicio físico.