Son niños incombustibles. Su energía desbordante quita el sueño a padres y a profesores. A veces, resulta incluso difícil de asimilar para los demás niños. La falta de un diagnóstico ponderado condena, en muchas ocasiones, a los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) a una injusta y poco acertada estigmatización social y familiar El Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Nisa Rey Don Jaime de Castellón trabaja con novedosas técnicas de potenciales cognitivos y cartografía cerebral que permiten avanzar en el diagnóstico del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Hasta la fecha, este trastorno se diagnosticaba sometiendo al niño a distintos test psicológicos y se trataba farmacológicamente, pero no existían pruebas que dijeran “cuanto” en enfermedad tenía el menor, ni “cuanto” retraso en la maduración cerebral había. Tampoco se podía valorar la eficacia del tratamiento al que se le estaba sometiendo.Con las técnicas funcionales que usa el Hospital Nisa Rey Don Jaime se consigue un diagnóstico más preciso. Un hecho que optimiza los resultados de un determinado tratamiento y que reduce el riesgo de una medicación innecesaria. “Los potenciales Cognitivos y la cartografía Cerebral-explica la Doctora Maribel Andrés, responsable del Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Nisa rey Don Jaime- nos permiten cuantificar la enfermedad, es decir, objetivar la patología y valorar objetivamente la evolución de la misma”.Los síntomas más claros de TDAH suelen manifestarse entre los 6 y los 9 años. Son niños, según la Dra. Andrés, “con gran dificultad para mantener la atención durante el trabajo o durante una actividad de ocio y, consecuentemente, les resulta difícil completar una tarea”. Por otra parte, el exceso de actividad motora se refleja en niños que corren y saltan excesivamente, que se mueven mientras están sentados y que tienen una reducción en la capacidad de autocontrol, lo que conduce a comportamientos inadecuados. En el último periodo de la infancia, los síntomas pueden limitarse a una inquietud motora y una sensación interior de desasosiego.El TDAH es un problema principalmente de origen genético- más de la mitad de los casos- en el que existe una alteración en los neurotransmisores o mensajeros de la parte frontal del cerebro. Esa parte del cerebro es la responsable de inhibir los impulsos automáticos, planificar una acción, mantener una acción con un objetivo y reducir las distracciones para enfocar la atención en la parte importante de los que estamos haciendo. |