sexología-clínica                                                                                        Farmasalud
El placer sexual como indicador de salud sexual
                  8083  visitas
 

Algo importante dentro de las relaciones sexuales es conocer los puntos eróticos propios Y LOS de tu pareja Y/o Partenaire Sexual.

Para poder llegar al placer sexual,solo/a, en compañia, en pareja, de forma natural y placenntera, debes familiarizarte con tu cuerpo y encontrar los puntos que te harán excitarte antes y durante la relación sexual.

Para lograr el máximo placer sexual posible, no está mal improvisar con tu pareja, sin embargo si lo/la animas a él/ella, lleve a la práctica lo que tú ya has descubierto de tu cuerpo, esto os hará disfrutar mucho más del momento.

El peor enemigo del placer es la rutina, por eso debes esforzarte en explorar tu cuerpo sin inhibiciones, para después comunicarle a tu chico/a cuáles son las partes que piden a gritos ser acariciadas, besadas, mordidas, rasguñadas y estimuladas.

Cada mujer y /o varón siente diferente y encuentra la excitación en diferentes zonas, pero no hay nada más placentero que explorar cuáles son tus propias sensaciones, la imaginación y /o fantasías son el punto erótico más importante.Exploralas y descubre cuáles son las tuyas.

Toda la piel es sensible al tacto y a las sensaciones eróticas pero tradicionalmente se han considerado Zonas eróticas además de los genitales a las siguientes partes del cuerpo:

El cuello. Es sin duda uno de los puntos más erógenos del cuerpo, pero también de las más ignoradas. Con sólo rozar superficialmente el punto entre la parte lateral de tu cuello y detrás de la oreja, puedes ser capaz de provocarte sensaciones inmensamente placenteras o no, que él /ella aumentará con unos besos suaves y una respiración cada vez más profunda.Hay que expresar lo que a uno/a le gusta, y no dar por supuesto de lo que a mi me excita, le tenga que excitar a mi compañero/a.

Los senos o pechos. Son una de las zonas más excitantes de las mujeres,y también de muchos varones, sobre todo si te enfocas en los pezones. Comienza haciendo con las manos unos leves roces circulares a su alrededor, antes de posarlas sobre ellos y sujetarlos suavemente. Después deberás estimular esta parte con tus dedos y a él /ella le pedirás que lo haga con sus labios, dientes y lengua, y de la forma,velocidad y presión que a ti personalmente te gusta.

La cintura. Es un lugar muy sensible a ser estimulado sensualmente, incluso en la parte más cercana a los senos. Prueba ejerciendo una suave presión sobre tu piel con las yemas de tus dedos, y recórrela de forma ascendente hasta acercarte a tus pechos o al de tu pareja y/o partenaire sexual.

El ombligo. Es una parte de lo más ardiente y erótica y un punto fundamental del recorrido sexual. Acariciarlo plácidamente con tus dedos húmedos te producirá cierto cosquilleo en un principio. Poco a poco ve probando la estimulación con otros elementos erotizantes como una cereza o cualquier fruta y abre tu mundo de sensaciones y fantasias.

Los muslos. En plena exploración, no olvides dedicarle su tiempo a esta parte esencial, pues en su interior encontrarás todo un mundo de sensaciones totalmente independientes de la zona genital. Date o da un suave masaje con un poco de aceite o loción aromáticos los estimularás produciéndote una excitación increíble.

Las rodillas. La parte posterior de las rodillas es otra zona secreta de tu cuerpo. Acaríciala suavemente después del recorrido por los muslos y aplícate un poco de perfume para atraer la atención de tu chico/a e incitarlo a besarla.

Los pies. La muestra más clara de que tu cuerpo es toda una zona erógena en su conjunto, es la punta de los pies. Un buen masaje con aceites esenciales es fundamental para terminar de relajarte y predisponerte al placer sexual. A él/ella le pedirás que muerda la punta de tus dedos con suavidad .... o lo que a ti te apetezca.

El orificio anal. Es sensual y sensible tanto en varones como en las mujeres.En el varón su estimulación puede provocar un orgasmo prostático.

Dr. Vicent Bataller i Perelló